LOS INICIOS. EL LIBRO
Por verlo de una forma coloquial, existe ese dilema sobre lo que fue primero, si la gallina o el huevo. En realidad nadie lo sabe, pero todo el mundo tiene su opinión al respecto. Del mismo modo, te diré que, en mi caso, tampoco sé qué fue lo primero. No sé si fue el libro (El Libro), o la visita de casi cada domingo a la Cuesta de Moyano. Por mucho que se bucee en la memoria, es muy complicado recordar los orígenes. Más nítido, desde luego, me surge el recuerdo de estar tumbado en la alfombra del salón del antiguo piso familiar, el que estaba al lado del que ocupa ahora la abuela, con las piernas cruzadas a la espalda, escuchando la música procedente de un antiguo tocadiscos Philips monoaural cuya tapa era el altavoz, imagínate. Casi todo el mundo tenía ese tocadiscos por aquella época. Ni siquiera imaginábamos que pudiera existir un tocadiscos estéreo, un sonido estéreo, lo que se llamaba entonces “ Alta Fidelidad ” en los círculos privilegiados. El Libro (las mayúsculas las pongo ...